Durante muchos años de mi infancia y adolescencia, mi vida estuvo marcada por la tristeza, el resentimiento, la amargura, el vacío y la confusión mental.
En el 2012, cuando vivía en Estados Unidos, fui diagnosticada con esquizofrenia, luego de años de depresión y varios intentos suicidas.
Hasta que algo cambió mi vida: me encontré con el amor de Dios Padre.
Fui libre. Libre de alucinaciones y delirios.
A partir de ahí, comenzó un proceso profundo de restauración: renovación de mi mente, sanidad emocional y redescubrimiento de mi identidad como hija amada de Dios.


Por la gracia de Dios, soy lo que soy.
Él me libró de la depresión y la esquizofrenia, me dio identidad, sanó mi corazón y me regaló un propósito de vida: enseñar a otros a caminar en libertad.

Si quieres saber más de mi proceso de restauración… puedes leerla en Cambia tu mente.
Aunque iba a la iglesia desde los 7 años…
Me encontré realmente con Dios a los 23.
No soporto el legalismo religioso, porque he visto cómo ha llenado de culpa, miedo y vergüenza a tantas personas. Pero amo la fe razonable y audaz: una fe que actúa por amor, se sostiene en la gracia, avanza con propósito y da mucho fruto.
Por años, sabía que Dios me amaba, pero no experimentaba Su amor. Incluso era líder en la iglesia, pero mi motivación era “ganarme” ese amor (¡ignorando que ya estaba disponible para mí desde antes de la fundación del mundo!).
Y aunque me autopercibía “cristiana”, mi identidad estaba en todo… menos en Cristo, paradójicamente.
Hasta que conocí personas que realmente sabían cómo es el corazón de Jesús. Ellas me modelaron ese amor que transforma. En ese tiempo, me devoré las Escrituras y comprendí que, desde Génesis hasta Apocalipsis, todo se trata de una sola persona: Jesús.
Hoy sé, con toda certeza, que Dios me ama con amor eterno. Y mi mayor meta es recibir y vivir en ese amor cada día de mi vida.
Porque el perfume de Su amor es lo único que sana la mentalidad de orfandad. Y quiero llevar ese perfume por toda la tierra.


Hoy veo que lo que me pasó a mí… le pasa a muchas personas dentro de la iglesia: sirven hasta el cansancio, no ponen límites, viven llenas de culpa y vergüenza. No porque hayan experimentado el amor de Dios, sino porque siguen intentando “ganárselo”.
Esa es la raíz de muchas heridas de orfandad.
(Yo también cargué con esa herida… pero gracias a Su amor, pude sanarla).
Quiero recordarte algo:
No hay nada que puedas hacer para que Dios te ame más o menos.
Él te ama. Siempre lo ha hecho.
Y estabas en Su corazón y en sus afectos desde antes de la fundación del mundo.
“Dios decidió de antemano adoptarnos como miembros de su familia al acercarnos a sí mismo por medio de Jesucristo. Eso es precisamente lo que él quería hacer, y le dio gran gusto hacerlo.”
— Efesios 1:5 (NTV)
¡Es tiempo de vivir sana, libre y plena como hija de Dios!
Si quieres saber más de mi historia y cómo comencé a vivir realmente como hija amada del Padre, puedes ver el siguiente video.
¡Es tiempo de vivir sana, libre y plena como hija de Dios!
Si quieres saber más de mi historia y cómo comencé a vivir realmente como hija amada del Padre, puedes ver el siguiente video.

Empoderar a mujeres cristianas a renovar su mente, sanar su corazón y fortalecer su identidad en Cristo, a través de una educación transformadora basada en principios bíblicos y psicológicos.
Quiero ayudarte a ganar la batalla de la mente. Para comenzar, te comparto un poema que escribí sobre ello.

Soy maestra de profesión y trabajo en el campo de la psicoeducación, integrando herramientas de educación, reflexión psicológica y fe cristiana para acompañar a mujeres en procesos de crecimiento, renovación de la mente y fortalecimiento de su identidad en Cristo. Soy Maestra con énfasis en Proyectos Culturales de la Universidad de los Andes, con especializaciones en Educación de Arizona State University (ASU) y University College London (UCL). También he realizado estudios en Psicología en la Universidad Católica del Norte, formación en Coaching en Identidad Sexual y Género del Instituto de Formación Familiar (INFFA) y estudios teológicos en el Centro de Entrenamiento Bíblico de Colombia (CEBCO). En 2016 fui nominada por Oxford University Press como una maestra cuyas enseñanzas cambian vidas.
Mi trabajo consiste en crear espacios formativos donde la educación, la reflexión psicológica y la verdad bíblica se encuentren para ayudar a las mujeres a comprender su historia, renovar su mente y caminar hacia una vida más libre, consciente y arraigada en el amor de Dios.
Y más allá de cualquier título o formación, esta es mi identidad más profunda: soy una hija amada de Dios. Y después de haber vivido tantos años en blanco y negro, sé que cuando llega la luz… también llega el color.
Si estás aquí, siéntete en casa.
Bienvenida a este espacio de transformación y esperanza.

No es bueno que camines tu camino de transformación sola.
¡Estoy acá para acompañarte!
Cada jueves recibirás un correo con reflexiones, episodios de mi pódcast y experiencias personales como mentora, autora y psicoeducadora. Quiero acompañarte en tu camino de sanidad emocional y renovación de la mente, para que vivas con libertad, plenitud y propósito, como hija amada de tu Padre Dios.
